Evasion / Follow the pattern / 2011 /Melted plastic beads / Black crystal beads / Variable sizes

Exhibition: Can Fondo, Alcudia

FOLLOW THE PATTERN

“Follow the pattern” addresses the abandonment of individual identity in favor of following a pattern of behavior. These patterns are dictated by the media, by ideologies, by fashions, by religions, but also by our own fears, by the search for security, by conformity, and by comfort.

We often cease to be subjects and become objects—objects that do not think, that are manipulated, that obey, that submit. We can experience this loss of the ability to act at work, within the family, in our romantic relationships, in social settings, and in our coexistence with the natural environment. We allow ourselves to become objects of other people’s power, of our own ignorance, and of our fears—a real and natural fear that nullifies our capacity for action.

Based on an iconography that represents the feminine, the masculine, and nature as a source of life and growth, the pieces are constructed through the repetition of a pattern: meticulously arranged tubular plastic beads form a woman’s face, a tree, or letters; silhouettes of cars and women cut out with a utility knife emerge from white paper, defying the force of gravity; icons that appear embroidered on fabric using cross-stitch or as a repeating pattern on paper.

Three colors accompany the works and emphasize the visual narrative: black as a metaphor for power, violence, and the end; white as a metaphor for purity and emptiness; pink as a metaphor for evasion, a escapism, reality in disguise, and superficiality.

“Follow the pattern” habla del abandono de la identidad individual en favor del seguimiento de un patrón de conducta. Patrones dictados por medios de comunicación, por ideologías, por modas, por religiones, pero también por nuestros propios miedos,  por la búsqueda de seguridad, por conformidad y comodidad.

Las personas dejamos de ser a menudo sujetos, para convertirnos en objetos, que no piensan, que son manipulados, que obedecen, que se someten. Podemos experimentar esta pérdida de habilidad de actuar en el trabajo, en la familia, en la pareja, en el ámbito social y en nuestra coexistencia con el entorno natural. Permitimos ser objeto del poder de otras personas, de nuestra propia ignorancia, de nuestros miedos; un miedo real y natural, que anula nuestra capacidad de acción.

Basada en una iconografía que representa el mundo femenino, el masculino y la naturaleza como generadora de vida y crecimiento, las piezas son construidas a partir de la repetición de un patrón: cuentas de plástico tubulares colocadas minuciosamente configuran un rostro femenino, un árbol, unas letras; siluetas de coches y mujeres cortadas con cutter se desprenden de un papel blanco desafiando a la fuerza de gravedad, iconos que aparecen bordados sobre una tela con punto de cruz o a modo de patrón de repetición sobre un papel.

Tres colores acompañan las obras y enfatizan el discurso visual: el negro como metáfora del poder, de la violencia, del final; el blanco como metáfora de la pureza, del vacío, de la inocencia, del comienzo; y el pink como metáfora de la evasión, de la realidad disfrazada, de lo superficial.